¿Qué Es La Macrobiótica?

El tema de la macrobiótica es conocido en todo el mundo, la gente la conoce como una dieta, como una forma de alimentación un poco rara, extraña, muy parecida a la alimentación japonesa tradicional.

En realidad la macrobiótica es una tradición, es una forma de comprender la vida y la alimentación y tiene una serie de principios que buscan equilibrar al organismo con su entorno natural.

Por lo tanto es muy macrobiótico comer carne de ballena en Alaska y es muy macrobiótico comer arroz en China o comer maíz en Perú.

Debemos buscar los productos idóneos para lograr esa armonía energética y biológica con el entorno. Ese es básicamente el objetivo.

La macrobiótica es lograr la máxima salud mediante el logro del equilibrio de las energías YIN – YANG. Son los dos principios creadores de la filosofía y medicina de oriente.

Hay que estudiar los principios, la macrobiótica requiere estudios y práctica.

El objetivo de la macrobiótica es enseñar a cada persona a que construya y cree su propia salud. La idea es que somos nosotros los creadores de nuestra salud y somos los creadores de nuestra enfermedad.

Entonces el practicante de macrobiótica lo que hace es estudiar y practicar y aprender como hacer equilibrio. Como caminar en la cuerda floja y para eso tiene que aprender a cocinar y a combinar y eso lleva un cierto estudio y básicamente usamos los productos locales, los productos que ofrece la zona, el lugar donde uno vive.

La idea es que hay una fuerza vital que es la fuerza curativa, la fuerza de la naturaleza que llega a todos los seres vivientes, cada ser viviente se conecta con esa fuerza vital y cuanto más habilidad tenga para conectarse mejor se siente, más cargada de energía están las células, entonces el alimento es un instrumento o una herramienta para lograr esa conexión.

Los animales silvestres lo hacen en forma intuitiva, instintiva y magistral. Cada animal se conecta con esa fuerza vital que es la misma fuerza para todos, la misma fuerza de un escorpión, es la fuerza vital del pájaro. La fuerza vital de todo ser viviente es la misma y no tiene límites.

Es solo una fuerza que los hindúes llaman prana, los chinos llaman chi , los japoneses llaman ki o podemos llamarlo simplemente vitalidad.

La conexión a través del alimento en el caso del ser humano es un poco más compleja, porque a nosotros nos gusta cocinar, elaborar, crear variaciones y nos gusta variar , nos gusta comer diferente por ejemplo, en Navidad y en fin de año.

Pero una vaca come igual todo el año. Para la vaca no hay Navidad, ni hay día de cumpleaños , ni hay día de la independencia. La vaca come siempre lo mismo.

Pero la idea es que la gente que se interese en este tema pueda lograr mejorar su salud, sentirse mejor, tener resistencia a las enfermedades, porque el propósito es cargar de fuerza vital al máximo a todas las células.

No solamente es curar la enfermedad o envejecer más despacio, sino que todas las células logren su máximo funcionamiento y cuando eso se da o cuando nos acercamos a ese objetivo nos sentimos mejor, tenemos más éxito en el trabajo, en el estudio, más rendimiento para el estudiante que necesita concentración , el deportista y por eso que mucha gente en Europa, en Estados Unidos; actores de cine, Messi, la selección española, muchos deportistas están apelando a estos principios nutricionales y biológicos.

¿Por qué?

Simplemente porque funciona!.

De pronto no hay suficientes argumentos científicos pero si funciona, si funciona porque es la forma tradicional que han tenido los hindúes, los japoneses, los chinos y antiguas comunidades indígenas durante más o menos unos 6 mil años o sea que hay una experiencia práctica acumulada (el mayor ensayo clínico de la historia).

La fuerza vital del alimento tiene que ser maximizada.

Por lo tanto la forma de cocinar en la macrobiótica, en la filosofía macrobiótica es crucial; si se cocinan mal los alimentos se estropea esa fuerza curativa del alimento o esa fuerza vital del alimento.

Si no se cocina en absoluto como en el caso de los crudistas, hay gente que parte de todo crudo, nos perdemos de aumentarle esa fuerza vital.

Entonces el uso del fuego, el uso de los condimentos, el uso de la sal, del aceite, de las especias es un verdadero arte.

Por eso para poder avanzar en este camino uno necesita ser un buen chef.

Necesita forzosamente convertirse en un chef.

No en alguien que sepa cocinar, sino en alguien que sepa crear platos deliciosos y al mismo tiempo que permitan mejorar la salud de aquellos que lo comen, por lo tanto la cocina es el hospital hogareño, es el lugar donde se cocina todo.

En la cocina se crea la enfermedad y la salud, ahí se crea una familia feliz o una familia que pelea y que discute y que tiene conflictos constantes.

Esa es un poco la visión que se tiene de la cocina por lo tanto la cocina es para la macrobiótica el arte más importante de todos, por eso debemos ser artistas, no es un tema de las mujeres, los hombres también debemos saber cocinar.

Cuando yo comencé en el año 1981 era muy difícil conseguir productos, a veces había que ir a Buenos Aires, o ir a Porto Alegre a buscarlos. Ahora hay muchísimos productos porque hay gente que se está interesando en los alimentos naturales, saludables.

No solamente gente que le interesa la macrobiótica, hay gente que hace yoga, vegetariana, gente celíaca o gente diabética o hipertensa, como hay muchas enfermedades paralelamente ha aumentado el interés por los alimentos saludables.

Las personas de alguna manera buscan protegerse o paliar todo esa explosión de enfermedades crónicas.

Además que los elementos son muy simples y son muy económicos, porque realmente se simplifica mucho la alimentación cuando uno sigue los principios de la macrobiótica.

Si se calcula en todo el mundo la experiencia mundial con la dieta macrobiótica o con la alimentación macrobiótica los gastos de alimentación se reducen a una tercera parte de lo que se gastaba antes.

Son alimentos muy nutritivos, tienen mucha nutrición, con menos cantidad uno se satisface, no necesita comer continuamente grandes cantidades.

Uno ve a la gente que sale de supermercado con el carrito lleno de dulces, de pan, de manteca, de fiambres, de queso, de todo tipo de cosas, pastas. (Verdaderas Bombas)

Con la macrobiótica uno se simplifica, es tan nutritivo que con menos cantidad se logra más calidad y esa es la idea, disminuir la cantidad y aumentar la calidad. Siempre se da eso, cuando disminuye la calidad aumenta la cantidad y cuando aumenta la calidad disminuye la cantidad, son inversamente proporcionales.

Por lo tanto los alimentos que se utilizan en la macrobiótica son alimentos sanos, son muy nutritivos y si se preparan bien y si se comen lentamente masticándolos bien, que es otra de las herramientas para poder lograr una buena calidad digestiva, entonces uno simplifica y los costos se reducen. Es la forma más barata de comer, realmente.

La macrobiótica es fundamentalmente si se puede hablar de una forma de medicina , una medicina educativa , busca una potente toma de consciencia, busca educar a la población para que cada persona sea el creador de su propia salud, es un poco como convertirnos en nuestros propios médicos y maestros , no significa que negamos al médico, significa que pasamos a ser responsables de lo que nos pasa.

Entonces cuando se educa a la población y se le enseña qué alimentos conviene elegir y qué alimentos conviene evitar o minimizar, la persona educada y adecuadamente motivada, logra tomar mejores decisiones.

No se pueden imponer, uno no puede tomar a una persona que tiene sobrepeso y atemorizarla o asustarla o tratar de coaccionarla porque las cosas a la fuerza no duran mucho.

Lo mejor es lograr que esa persona sienta el deseo de mejorar y enseñarle qué cosas debe evitar y qué cosas puede comer o le conviene comer.

Por lo tanto la idea no es negar ciertos alimentos sino ordenar la alimentación.

Es el desorden lo que lleva al sobrepeso, es el desorden lo que lleva a la hipertensión, es el desorden lo que lleva al cáncer.

La macrobiótica propone orden, no represión sino orden. Si uno ordena las cosas, entonces las cosas comienzan a funcionar.

Un médico que se llamaba Paracelso decía: “El Veneno Es La Dosis”.

No hay venenos, todo lo que hay son dosis venenosas. Una cosa sana puede ser tóxica en grandes cantidades y una cosa venenosa o tóxica puede ser inofensiva en cantidades ínfimas.

Entonces si los chocolates engordan y uno come muy poco chocolate, uno puede comer chocolate, el tema es la falta de control.

El problema es que nuestra sociedad de consumo ha creado productos que generan adicción.

Las cosas dulces general adicción, uno come un caramelo y quiere otro, uno come un alfajor y quiere otro.

Entonces el consumo adictivo, descontrolado lleva al sobrepeso.

Esos alimentos no deberían llamarse alimentos porque nos llevan justamente a una adicción y eso es justamente lo que busca la sociedad de consumo, que seamos adictos para que consumamos y ellos nos puedan vender toneladas de sus productos.

Pero nosotros no podemos permitir que las pautas de producción controlen nuestro comportamiento.

Nosotros como consumidores tenemos que aprender a consumir, entonces la idea es enseñar a consumir mejor, porque si no tenemos una educación para consumir, la publicidad y la presión social y familiar va a generar que consumamos de más y el exceso de consumo, el descontrol de consumo, el desorden del consumo lleva al sobrepeso, a la hipertensión, a los problemas cardiovasculares, al cáncer.

Entonces esto no se arregla con más remedios, se arregla con educación en la forma de consumir y eso es un poco la macrobiótica, y ese es el mensaje que tratamos de llevar a todas partes.

Dr. Martín Macedo

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